Elegir la cámara termográfica adecuada puede ser un desafío. Con tantas opciones y especificaciones técnicas, es fácil perderse. Sin embargo, entender algunos conceptos clave te permitirá tomar una decisión informada y asegurarte de que tu inversión valga la pena. A continuación, te explicamos los factores más importantes a considerar: resolución IR, sensibilidad, rango de temperatura, campo de visión, software y marca.
Antes de explicar los factores a tomar en cuenta en la elección de nuestra cámara termográfica, debemos preguntarnos ¿Para qué quiero la cámara..? Suena obvio, no? Pues la verdad es un poco más compleja, cuando estamos por adquirir una cámara termográfica debemos saber si la queremos para mediciones CUALITATIVAS ó CUANTITATIVAS, explico:
-Cualitativas: encontrar diferencias de temperatura donde NO debería haberlas, por ejemplo anomalías eléctricas, humedad, fallas en aislamiento térmico, detección de personas y autos en seguridad perimetral, etc. Básicamente, NO nos interesa (tanto) la Temperatura °C, sino encontrar anomalías en la imagen térmica.
Otra manera de entender las inspecciones Cualitativas sería: «encontrar cosas», como vigas o tuberías en la casa, donde no nos importa saber la temperatura del objeto, sino, por ejemplo, saber la ubicación del objeto dentro de la pared de la casa.
-Cuantitativas: La Temperatura °C es la que nos interesa, ya que esta variable es la que determina el estado en el que se encuentra la anomalía en la imagen térmica. Para poder hacer una buena interpretación de la imagen térmica, es necesaria que la temperatura sea lo más precisa posible, para así poder determinar si las diferencias de temperatura representan algún problema o no.
Usadas mayormente para mantenimiento predictivo, monitoreo de procesos e investigación.
En otras palabras, las cámaras termográficas con menores especificaciones técnicas nos servirán para mediciones Cualitativas y las cámaras con mayores especificaciones técnicas nos servirán para mediciones Cuantitativas.
Entendido lo anterior, prosigamos revisando los factores a considerar en una cámara termográfica:
Resolución IR:
La resolución de la cámara termográfica es, quizás, la especificación más importante. Se mide en píxeles (por ejemplo, 256×192 ó 640×480) y determina la claridad y el detalle de la imagen térmica.
¿Qué significa? A mayor resolución, más píxeles hay en la imagen, lo que se traduce en una imagen más nítida y mediciones de temperatura más precisas, incluso a mayor distancia.
Alta resolución (640×480 o superior): Para mediciones Cuantitativas. Esencial para inspeccionar componentes electrónicos pequeños, detectar problemas en subestaciones eléctricas lejanas o realizar auditorías energéticas detalladas en edificios grandes.
Baja resolución (256×192 o inferior): Para inspecciones Cualitativas. Suficiente para tareas sencillas como la localización de tuberías de agua caliente, la detección de sobrecalentamientos en paneles eléctricos de corto alcance o el mantenimiento básico de maquinaria.
Sensibilidad Térmica (NETD):
La sensibilidad térmica, también conocida como NETD (Noise Equivalent Temperature Difference), indica la diferencia de temperatura más pequeña que la cámara puede detectar. Se mide en miliKelvins (mK).
¿Qué significa? Un valor de NETD más bajo (por ejemplo, <30 mK) significa que la cámara es más sensible y puede detectar diferencias de temperatura muy sutiles. Esto es crucial para aplicaciones donde las variaciones son mínimas pero significativas.
Alta sensibilidad (<35 mK): Indispensable para la detección de humedad en paredes, la localización de fugas de aire o la evaluación de la eficiencia de aislamientos, donde las diferencias de temperatura pueden ser de apenas una fracción de grado.
Sensibilidad estándar (>60 mK): Adecuada para aplicaciones donde los diferenciales de temperatura son grandes y nuestra inspección es mayormente cualitativa.
Rango de Temperatura:
El rango de temperatura define las temperaturas mínimas y máximas que la cámara puede medir con precisión.
¿Qué significa? Debes asegurarte de que el rango de la cámara cubra las temperaturas de los objetos que planeas inspeccionar. Algunas cámaras ofrecen múltiples rangos para mayor versatilidad.
Rangos amplios (por ejemplo, –40 °C a 2200 °C): Necesarios para aplicaciones industriales pesadas, como la monitorización de procesos en fundiciones, acerías u hornos de cemento.
Rangos estándar (por ejemplo, -20 °C a 550 °C): Suficientes para la mayoría de las inspecciones eléctricas, mecánicas y de edificios.
Marca y Software:
La marca y el software de la cámara termográfica son tan importantes como las especificaciones técnicas. Una marca de renombre no solo suele ser sinónimo de calidad y durabilidad, sino también de un buen soporte técnico y garantía.
Software de análisis y reportes: La capacidad de analizar las imágenes térmicas y crear informes profesionales es fundamental. Un buen software te permite:
-Ajustar parámetros como la emisividad y la temperatura reflejada. -Crear gráficos y perfiles de temperatura. -Añadir anotaciones de texto y voz. -Generar informes personalizables en PDF de manera rápida y sencilla.
SiViT es distribuidor autorizado de la marca de cámaras termográficas Hikmicro, la cual lleva poco en el mercado mexicano como marca, pero muchos años como empresa. Hikmicro es una marca especializada en equipos de imágenes térmicas perteneciente a Hikvision, una empresa multinacional líder en tecnología de seguridad y vigilancia, por lo que su soporte técnico y garantías en México son mayores a los de su competencia.
En resumen, no existe la «mejor» cámara termográfica, sino la más adecuada para ti. Analiza tus necesidades específicas, el tipo de inspecciones que realizarás y el entorno en el que trabajarás. Al prestar atención a estos puntos clave, estarás bien equipado para elegir una herramienta que te ofrezca un valor real y te ayude en tus aplicaciones.
En SiViT podemos asesorarte de manera más puntual para la correcta selección de tu cámara termográfica.
